CRIMEN Y CASTIGO.

Publicado en por cinemio


l GODOJOS - (Zaragoza)  


Raskolnikov, un estudiante pobre, asesina y roba a una vieja avara a la que considera un parásito, con el fin de destruir esa vida que le parece miserable y salvar la de sus familiares, sumidos en la indigencia. En un principio consigue escapar de las sospechas de la policía, pero no del tormento por su culpa y aislamiento..

El film suma drama, drama psicológico, crimen, investigación policíaca y romance. Explora el mundo interior del protagonista, sus tendencias megalómanas (admira a Napoleón y Beethoven), sus ideas sobre el superhombre de Nietzsche, su consideración de sí mismo como un superhombre destinado a realizar grandes cosas, con facultades para actuar al margen de la moral hecha para las personas inferiores y con sus convicciones sobre la legitimidad que le corresponde para eliminar a individuos inconvenientes para la buena marcha de las personas y la sociedad. Pese a sus convicciones y sentimientos de superioridad, el crimen se convierte para él en una pesada carga que le rompe los nervios, le atormenta la conciencia, le aturde la mente y le perjudica la salud. Aunque la policía no tiene pruebas contra él, su presencia de ánimo se desmorona y su presunta superioridad se demuestra carente de fundamento. Particular interés tiene el enfrentamiento dialéctico que sostiene con el jefe de policía Porfiry (Arnold) (1).

La obra no forma parte del conjunto de obras maestras de Sternberg (“Marruecos”, “El expreso de Shanghai”, “Fatalidad”...), pero es un trabajo notable, eficaz y convincente, con destellos de la maestría del realizador. La atmósfera del film es densa, opresiva y asfixiante. Traslada a la cinta e      ambiente angustioso y opresivo de la novela y de la Rusia zarista en la 
que la novela (no el film) enmarca la acción.

 

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