Demetrio y los gladiadores.

Publicado en por CINE MIO

Demetrio y los gladiadores (2)Demetrio y los gladiadores (3)Demetrio y los gladiadores (1)Demetrio y los gladiadores   Una excelente secuela de género biblico, aunque muy lejos de su antecesora, quizá no solamente por su temática, mucho más atrayente que esta, sino además porque tenía la vitola de haber sido la primera película de la historia filmada con el sistema del Cinemascope.

"Demetrius y los gladiadores", fue escrita por el mismo guionísta que su antecesora, es decir por el neoyorkino Philip Dunne, un hombre donde practicamente toda su carrera la desarolló en los estudios de la 20th Century Fox, aunque no con muchas peliculas en su haber, pero si, con algunas obras maestras como por ejemplo: "Que verde era mi valle" ("How Green Was My Valley"). Y dirigida por Delmer Daves, un excelente artesano californiano y capaz de atreverse con todo, pero donde más cómodo se encontraba era en el género del western, como lo demostró en la solvente "El árbol del ahorcado" ("The Hanging Tree").

Así pues, Daves nos lleva a la Roma de Calígula para seguir contándonos las andanzas de la famosa y milagrosa túnica de Cristo, que tras la ejecución de Marcelo y Diana, el apóstol Pedro se la confia a Demetrius. Este es reclutado como gladiador, y cuando piensa que su amada ha fallecido reniega de su fe, y se convierte en Tribuno, a la vez que en protegido y amante de la famosa Mesalina...

Como digo, una excelente historia, que si bien no obtuvo la misma aceptación que la primera, si cosechó unos nada despreciables resultados económicos.

La película, está rodada con todo lujo de medios, presentando eso si, un menor fondo religioso que su antecesora, destacándose más hacia el denominado cine de aventuras. Contando con escenas verdaderamente espectaculares, sobre todo las de la lucha entre los gladiadores en el circo romano. Y que años más tarde las tuvieron muy en cuenta tanto Stanley Kubrick para "Espartaco" ("Spartacus"), como Ridley Scott en su oscarizada "Gladiator".

Lujosa y brillante fotografía llevada a cargo por el maestro Milton Krasner (tambien usó el sistema Cinemascope), un neoyorkino con más de ciento sesenta películas en su historial, pero donde verdaderamente dió su "dó de pecho" fue con "Creemos en el amor" ("Three Coins in the Fountain"), otra emblemática película, puesto que también fue la primera en filmarse en Cinemascope fuera de Estados Unidos, y aquí como digo haciendonos de participar en una fenomenales secuencias de luchas y llevadas al mismo tiempo con un realísmo asombroso.

Como asombrosa es su banda sonora, aquí si que no hay más remedio que descubrirse, llevada bajo la célebre batuta de no menos célebre y mítico compositor nacido en Alemania, pero nacionalizado norteamericano, ganador de dos Oscar, y con doce nominaciones en su haber, su nombre: Franz Waxman "Un lugar en el sol" ("A Place In the Sun"), y en donde tiene su máximo apogeo con los sobrecogedores coros cantando el "Gloria", en su secuencia inicial en honor de Marcelo y Diana, vibrante e intensa, si señor.

Atractivo y a la vez muy interesante el elenco de actores, todos auténticas primeras estrellas del cine mundial, encabezadas por Victor Mature, un actor a decir verdad un poco desigual, pero que a pesar de todo gozó de una gran popularidad en la década de los cincuenta, y precisamente en películas de este género, pero llegó incluso a interpretar al legendario Doc Holliday en la obra maestra de John Ford "Pasión de los fuertes" ("My Darling Clementine"), y aquí al igual que en "La túnica sagrada", dando vida a Demetrius, ese antiguo esclavo griego que reniega el cristianísmo, pensando que la joven a quien ama ha fallecido, por la tremenda impresión que le produjo al querer ser violada por varios gladiadores, y buscando al mismo tiempo y desesperadamente esa túnica para ofrecersela al mismisimo emperador.

Y haciéndo con él, el amor al mismo tiempo que la guerra, la siempre extraordinaria e inigualable Susan Hayward "¡Quiero vivir! ("I Want to Live!") como Mesalina, esa dibólica y sensual mujer que cambia por completo la vida de Demetrius, y que su ambición de poder sin reparar en nada ni en nadie, la lleva hasta ser la mismísima emperatriz de Roma.

Y con ellos, nos encontramos al siempre eficaz Michael Rennie "Las lluvias de Ranchipur" ("The Rains of Ranchipur"), también repitiendo personaje como en la antecesora, es decir encarnando al apóstol Pedro, y a otras dos auténticas bellezas, una a la aquí jovencísima Debra Paget "Los diez mandamientos" ("The Ten Commandments"), como Lucia la joven amada del gladiador Demetrius, y a la maravillosa y magnífica Anne Bancroft, si amigos mios aquella señora Robinson que nos hizo saltar de la butaca cuando nos mostró sus espléndidas piernas en "El graduado" ("The Graduate"). Y atención a Jay Robinson "El favorito de la reina" ("The Virgin Queen"), metido en el diabólico y loco cuerpo de Calígula, que uno al verle aparecer no sabe si reir o llorar, sorprendente la interpretación de este apenas conocido actor, de verdad.

En definitiva, una excelente continuación, no llegó a tener el éxito como la primera, pero no por ello deja de ser una interesante historia, una historia llena de acción, amor y color, que consigue entretener haciendo a todos y a todas de pasar un buen rato, disfrutando de un cine que por desgracia ya no se hace ni por asomo.  Notable.

A modo de curiosidad, la película contó con un presupuesto de cuatro millones de dólares. Y se estrenó en Estados Unidos el mismo año de su producción es decir en 1954, todo un verdadero record.

Fuente: Pablo cine

 

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