LA EXTRAÑA PAREJA.

Publicado en por cinemio

      

La obra teatral del dramaturgo y guionista judío de origen neoyorkino, Neil Simons cuyo título original era “the Odd Couple” fue llevada al cine por Gene Sacks con el título de la extraña pareja, donde Simons colaboro con Sacks en la elaboración del guión cinematográfico. Gene Sacks os sonará de la película de “descalzos por el parque” obra también de Neil Simons donde Jane Fonda y Robert Redford hacen de esta película una comedia romántica encantadora. Con la extraña pareja Lemmon y Matthau empezaran a formar un dúo que les hará participar en varias películas juntos. 

La extraña pareja está casi íntegramente rodada en interiores, el director de fotografía, Robert B. Hauser utilizo un formato panorámico scope Panavisión. Hay algún exterior como la azotea o la llamada en la cabina telefónica, en la calle. Los planos detalles nos dan mucha información sobre el hilo argumental de la película y tiene muchos planos generales que engloban a todos los personajes, magníficos secundarios, lo que le confiere un ritmo muy dinámico a la cinta con esas divertidas partidas de pocker y esas sexys vecinas que son invitadas a cenar.

 

Cuentan que Simons, el dramaturgo, se baso en su hermano, Danny, que también era escritor, para escribir la historia, ya que el pasaba por una situación de separación y compartía piso con el agente teatral, Roy Gerber, el cual también estaba viviendo una situación de separación. En un principio Danny, el hermano de Simons quiso empezar a escribir la historia pero al final se la cedió a su hermano. 

Jack lemmon interpreta a Félix, un divorciado ordenado, maniático y aprensivo, y Walter Matthau, que interpreta a Oscar, otro divorciado, todo lo contrario a Félix, desordenado y con sus propia filosofía de vida, ambos personajes no tienen desperdicio, nos cuentan algo muy básico en la vida cotidiana como la convivencia entre dos personas. Esta tan bien llevado que no necesitas grandes giros ni un argumento complicado porque tal y como trascurre la película te va dando todo lo necesario para pasar un buen rato de comedia inteligente.

 

Son dos actores perfectos para esta película, encajan de una manera magistral y no dejan de arrancarnos una carcajada cada vez que entabla una conversación de diálogos tan chispeantes como ellos en una casa donde el largo pasillo me parece un gran acierto. Son dos personajes antagónicos que intentan sobrevivir a su manera. Es una película que despierta cariño hacia los dos personajes, no te inclinas ni por uno ni por otro, ambos son encantadores con todos sus defectos y virtudes y así nos lo hace saber Sacks, dando a cada personaje una fuerte personalidad desde el principio, se nota que Gene Sacks también era director de teatro ya que tiene la esencia de una obra de teatro.

  

Estos dos actores merecen un homenaje particular porque son dos actores que me han hecho pasar momentos muy divertidos. No quiero cerrar la crítica sin comentar la gran amistad que tenían ambos. Se cuenta que se conocieron en 1960 en un restaurante. Walter Matthau comía un bocadillo. Jack Lemmon entró en el local y pidió gambas fritas con chocolate helado a lo que el primero le reprochó: "¿Cómo puede pedir una cosa así en un restaurante judío. Lemmon sólo contestó "¡Hola!" pero fue suficiente para que se hicieran inseparables. Walter Matthau murió el 1 de Julio de 2000 y Jack Lemmon se quedo muy afectado, falleciendo al año siguiente, el 27 de Junio de 2001. 
Cuando una película es buena no necesita de mucho, buenos personajes y magistrales diálogos. Merece la pena ver esta entrañable película o volverla a ver de nuevo porque la esencia de la comedia de cine clásico, que tanto admiro, está bien reflejada en ella.

 


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