Las furias

Publicado en por CINE MIO

 

 (Anthony Mann, 1950)


tOtro de los grandes westerns de Mann, como casi todos los suyos , y de los más atípicos. Buena parte transcurre en el rancho de T. C. Jeffords, a quien interpreta un entrañable Walter Huston, quien con su hija ―Barbara Stanwyck― son los pilares de una peculiar familia que continúa viviendo a la manera del viejo Oeste. El cielo tormentoso sobre el rancho anuncia la tragedia, que vendrá dada por la confrontación entre la visión romántica del Oeste de T. C. Jeffords y un incipiene y salvaje capitalismo; y así tanto o más que las balas hieren aquí los pagarés, aunque hay de los dos.

 

 Según el propio Mann, esta película tan oscura y pesimista está inspirada en El idiota de Dostoyevski, aunque más que por el argumento parece impregnada del patetismo que en esa obra maestra salpica a muchos de los personajes. Por lo demás, poco o nada hay de la exacerbación de los valores cristianos que en la novela del ruso encarna el príncipe al que alude el título. Aquí T. C. Jeffords se presenta por momentos desmedido o entrañable ―sobre todo en la relación con su hija― y hasta inocente, y también es verdad que esa inocencia que rige algunas de sus acciones trae consecuencias nefastas, pero está lejos de la bondad y mansedumbre del príncipe Mishkin.

 De todas formas importa poco, Las Furias (The Furies) es un buen western del que aprecio más el tono general que los personajes, donde me conmueve más la sangre que hace el dinero ―el verdadero villano― que las heridas de bala. Y donde la contrariedad (ese cielo en blanco y negro siempre anunciando tormenta) me incomoda por reflejar un dulce sueño interrumpido al que sigue un día nefasto, donde las personas y el paisaje, la épica y una buena cabalgada, apenas encuentran cabida.

Fuente:Dos cabalgan juntos-Publicado por C. V. Moure

 

 

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