MARÍA FELIX.

Publicado en por cinemio

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María, encarnó a la Diva mexicana por excelencia ;su aparición en el cine mexicano fue deslumbrante. Se le asignaron motes como “La Doña”, “María Bonita”, o “La Mexicana” , ya que su popularidad fue inmensa ,y  la gente , que la adoraba,  la convirtió en una leyenda viva. Mujer bellísima,de rasgos faciales contundentes, sensuales, y una mirada misteriosa de ojos negros , que llegó a levantar pasiones con tan sólo un parpadeo.

Abrumadora, temperamental,inquietante, apasionada…así era María Felix. Impuso con su magnética personalidad, un estilo propio en el cine,  también creó tendencia vistiendo, pues eran muchas las mujeres que copiaban sus atuendos.Incluso hoy en día, aparecen modelos en portadas de revistas , imitando la imagen de tan reconocida actriz. La famosa firma de joyas Cartier diseñó una colección ,expresamente para rendirle tributo al mito, inspirada en las joyas que un día lució ella misma,  ya  que además María fue una de las mejores clientes de la firma francesa. La colección tuvo tanto éxito, que Cartier decidió dejarla fija en sus tiendas y catálogos.

 Trabajó en numerosas películas, y con papeles muy diferentes, pero en todos quedó impreso su sello personal, demostrando así sus grandes recursos interpretativos.En todas sus actuaciones, se mostró  como una mujer poderosa, voluntariosa, decidida y enérgica, comportándose con los hombres, como ellos lo habían hecho durante años con las mujeres. En la vida real María tenía la misma determinación que en la vida ficticia. Por eso muchos dijeron que en las películas, María no interpretaba a un personaje….. María se interpretaba a sí misma.

 María nació un 8 de Abril de 1914, en Alamos, Sonora (México). Sus progenitores, el padre de ascendencia india, y la madre de ascendencia española, siendo ella niña, procuraron proporcionarle una buena educación, y por éste motivo la matricularon en un convento de California, donde María lejos de sentirse recluida, aprendió incluso a montar a caballo, convirtiéndose en una fabulosa jinete y donde aprendió a amar de por vida a estos preciosos animales.

Al ir haciendose mujer, su belleza se fue manifestando cada vez más, siendo objeto de numerosos elogios, que la llevaron incluso  a ser nombrada “reina de la belleza estudiantil”.

Con el anhelo de desprenderse del dominio paterno, María se casó a la temprana edad de 16 años,con un vendedor de cosméticos llamado Enrique Alvarez. De ésta unión nació un hijo al que llamaron Quique, por el que años después María pelearía con su propia vida, ya que al divorciarse el matrimonio, el padre raptó al niño llevándoselo con él a Guadalajara, y privándole el derecho a su madre de disfrutar de él.

María recuperaría a su hijo años después, pero antes de que ésto sucediera, en su vida comenzaron a cambiar muchas cosas.

En el año 1940, cuando paseaba por las calles del centro de la ciudad de México, se le acercó el Ingeniero Fernando Palacios, para ofrecerle la posibilidad de realizar unas pruebas cinematográficas. La reacción de María fue enérgica, contestandole que las realizaría cuando y donde ella quisiera, y no cuando lo propusiera él, que a fin de cuentas no sabía ni quien era. Con ésta anécdota ya quedó patente su fuerte carácter. Pero también era una mujer muy inteligente, y aunque las dudas respecto a éste ofrecimiento eran considerables, finalmente decidió aceptar, pues nada tenía que perder, y tal vez mucho que ganar.

Así ,su debut cinematográfico, se produjo en el año 1943, con “El Peñon de las Ánimas”. La película la dirigió Miguel Zacarias, y María tuvo como compañero al famosísimo Jorge Negrete. La unión de ambos talentos, impresionó al público, que inmediatamente convirtió a María en una actriz muy popular.

 Films como “María Eugenia”(1943), o “Doña Bárbara” (1943), contribuyeron a que su fama creciera a pasos agigantados, otorgándole la crítica el apelativo de gran señora del cine azteca.

 El papel que interpretó en “Doña Bárbara”, para mucho críticos, fue el que conformó su mitología; a raíz de ésta película muchos asociaron el carácter del personaje, con el de la propía María; de ésta estupenda interpretación salió el mote de “La Doña”,sobrenombre que implicaba fortaleza y decisión.

En “La mujer sin alma” (1943), se convirtió en el arquetipo de mujer devoradora, fria y sin sentimientos; lo que en las películas norteamericanas se denominaba vampiresa o mujer fatal.

Éste personaje fue el que acabó de reafirmar su gran éxito entre el público, y continuó con títulos como ” La devoradora” (1946), “La diosa arrodillada”(1947) o “Doña Diabla”(1948).

 Pero sin duda fue el director de cine Emilio Fernández, con el cual protagonizó una trilogía, el que hizo que la gente la recordara eternamente con títulos como “Enamorada” (1946), “Rio escondido”(1947) y Maclovia (1948).

 Por ésta época su fama ya había traspasado fronteras, y aunque cruzó el charco para intervenir en alguna producción europea, se negó rotundamente a trabajar en Hollywood. Decía que allí sólo le ofrecían papeles de india: “Las indias las hago en mi país, fuera sólo encarno a reinas”. Genio y figura…

Con el productor Cesáreo Gonzalez mantuvo una estrecha amistad; gracías a él protagonizó algunos papeles fuera de su país ,como “Mare Nostrum”(1948) junto al magnífico Fernando Rey, o en una producción española llamada “La noche del sábado”, dirigída por Rafael Gil, y basada en una obra de Jacinto Benavente.

 En otra producción llamada “Camelia”(1953), se la emparejó con Jorge Mistral, que en aquellos momentos era ya un galán muy conocido.

Un año más tarde le dió vida al personaje de “La bella Otero” (1954). Lució toda su belleza , bailó extraordinariamente, y  demostró el gran poder de seducción con el que contaba; tal vez el mismo, o más que con el que contó en su día la famosa cortesana, a la que dió vida en ésta película.

 En el año 1956 apareció de nuevo seductora ,en una producción llamada “Faustina”, siendo dirigída por el director español José Luis Sáenz Heredia, y donde compartió cartel con figuras de gran prestigio como Fernando Fernán Gómez, Tony Leblanc o José Isbert.

Tres años después, Ismael Rodriguez reunió en “La cucaracha”, a dos leyendas vivas: María Félix y Dolores del Rio.

 En los años 60, sus trabajos se van espaciando, y aunque apareció en varias producciones, las más destacadas fueron  “Juana Gallo” (1961), o “Amor y sexo”(1963), donde realizó un desnudo parcial.

 Con la película “La Generala” (1970), María se despidió del cine, apareciendo dos años después en una telenovela mexicana llamada “La Constitución”, que sería su último trabajo como actriz.

 Cuentan que María decidió retirarse, para no perjudicar su imagen, pues con el paso de los años, su belleza se había marchitado, pero lo cierto es que fue una mujer que siempre dió la cara,  que nunca se escondió, y se mostró ante la gente en numerosos eventos, tal y como siempre lo había hecho: desfiante y poderosa.

También pudo dedicar su tiempo a los caballos, a los que criaba y entrenaba, llegando a convertirlos en ganadores de varios premios Hípicos de gran reconocimiento.

Su vida personal fue bastante agitada. Después de separarse de su primer marido, y siendo ya una actriz muy conocida, se casó con el compositor Agustin Lara, que aparte de homenajearla con la canción “María Bonita”(la escribió inspirado por el gran amor que sentía hacia ella), la ayudó a recuperar al hijo que tantas veces había sido motivo de preocupación de María.Terminó separandose de él, debido a los celos enfermizos que el compositor sufría, ya que María por motivos de trabajo se tenía que trasladar de un sitio a otro constantemente, y Agustín no podía soportar éste hecho.

 Trás esta separación contrae de nuevo matrimonio con Jorge Negrete. Se casaron en 1952, siendo una boda muy admirada por el pueblo mexicano, ya que se unian dos figuras muy populares. Pero la felicidad  les duró tan sólo un año, pues él falleció de hepatítis en el año 1953.

 Tiempo después, en el año 1956, conoce a un empresario llamado  Alex Berger, con  quien estuvo unida hasta su muerte, que se produjo 18 años después de haberse casado. Sin duda, si la muerte no los hubiera separado, aún seguirían juntos, pues con él  María vivió los años más felices de su vida.

Al quedar viuda, fueron muchos los hombres que la cortejaron, pero a ella todos le parecían mediocres comparados con el  hombre que tan feliz la había hecho.

Ya en el año 1981,conoció a Antoine Tzapoff, el cual se convertiría en su último marido ,y con el que compartió el resto de su vida.

 La vida de María se vió tragicamente afectada, cuando su querido hijo, al que tanto ella había amado, murió de un ataque al corazón el el año 1996. Con él perdió al verdadero amor de su vida, al gran amigo y a su confidente; jamás se recuperó de ésta gran pérdida.Después de un tiempo de su fallecimiento María le rindió tributo con un libro llamado “Una raya en el agua”.

Un 8 de Abril del año 2002,  María nos privó definitivamente de su presencia física.Murió en su querida Ciudad de México, dejando un enorme vacio en el mundo del cine.

Fue la máxima diva de habla hispana, y el may


or mito que jamás tuvo  el cine mexicano.Sedujo al mundo entero con su belleza, con su talento, y como no con su personalidad arrolladora. Cayeron rendidos a sus pies pintores , poetas, intelectuales….

 Pero ella, era siempre la que elegía….. Como dijo una vez “Soy una mujer con corazón de hombre”; definitivamente, fue la más amada, la más odiada, la más deseada… por eso “La Doña”, conquistó al mundo.

 

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