Por un puñado de dolares.

Publicado en por CINE MIO

GODOJOS - (Zaragoza)


 (Sergio Leone, 1964)

Aunque existan otros antecedentes, puede tenerse la segunda película firmada por Leone como el acta fundacional del spaghetti western o del western all´italiana o del eurowestern, llámenlo como mejor les parezca. El caso es que al creador de Por un puñado de dólares (Per un pugno di dollari) nadie le discute su condición de capo del movimiento, y además, por qué no decirlo, uno de los más influyentes —junto con Peckinpah, cuyas carreras corrieron casi en paralelo— directores de los sesenta y setenta, en especial por su manera hasta entonces desconocida, por cruda e impactante, de mostrar la violencia.


La trilogía del hombre sin nombre arranca precisamente aquí, con el americano (Clint Eastwood) llegando a un pueblo en la frontera con México y empleándose con astucia en traer la destrucción al mismo. Se interpone entre las dos familias enfrentadas, los Baxter y los Rojo, provocando una sucesión de malentendidos que conducen hacia un apocalíptico desenlace. Al americano, como ya ocurría con el protagonista de la obra original de Dashiell Hammett —Cosecha roja, obra también fundacional, en este caso de la novela negra—, le priva Leone de todo romanticismo, para convertirlo en una presencia casi fantasmal; un rasgo que asomaría con más fuerza en las siguientes películas del director, para culminar años después en El jinete pálido,de Eastwood, depuración y punto y aparte (y final quizá) de esa lectura casi mística del género.

 

Pero Leone es ante todo un manierista, y un renovador de la puesta en escena, de la composición de encuadres, de la planificación secuencias. Ahí está su empleo del scope en el subrayado de primerísimos planos y de su fantasmal protagonista; la suspensión del clímax y su empeño en sublimar la tensión; el uso de los machacones ritornellos de su inseparable Morricone; y, en resumen, su habilidad para jugar con el tiempo narrativo. Todo junto y bien batido lo ha convertido en un director que, por encima del peso de su filmografía, ha dejado una marca indeleble en este género y en algunos alabados popes del tuningcinematográfico, empezando por otro manierista irreprimible como Tarantino.

Fuente : Dos cabalgan juntos-Publicado por C. V. Moure

 

 

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