SALOMÓN Y LA REINA DE SABA.

Publicado en por cinemio

El rodaje de este film se llevó a cabo íntegramente en Zaragoza, concretamente en Valdespartera, una zona semidesértica en los alrededores de la Capital, se utilizaron miles de extras, se pidieron al Ministerio de Defensa  cientos de soldados, y puedo asegurar, que las escenas de masas fueron cuidadas al máximo. Resulta curioso, pero a veces contemplando este film, la mente viaja sin yo quererlo a las labores épicas del maestro de maestros en cuestiones bíblicas: CECIL B. DEMILLE, lógicamente salvando las distancias, aunque para ser honesto conmigo mismo, siempre separo el trabajo de un artesano con la de otro, ninguna labor es igual, aunque se toquen temas parecidos. DEMILLE es grandioso, espectacular, detallista, VIDOR sabe sacar mas el interior de los personajes que bailan bajo su batuta, sus seres son mas humanos y en este film, les deja a merced del oro, el rojo y el azul, colores por otra parte regios y fuertes, y les abre al mismo tiempo un interior que en cierta medida DEMILLE no supo conseguir.

La secuencia final, donde Gina sale del templo de Salomón es de una belleza enorme, serena, brillante....el pueblo la espera, el pueblo quiere demostrar lo que piensa de ella con piedras en la mano. No nos hace falta nada mas, no hay dialogo....solo el lento caminar de una mujer, una simple mujer, reflejada por una Gina inolvidable. El cine aquí se reencuentra con el espectador, nos da una longitud plena de su capacidad, y nos envuelve con la belleza de ese azul roto pastel, la importancia que tiene en la vida de los humanos el mas bello de los sentimiento. Secuencia digna de mencionar.

Gina es el film, como fué Elizabeth Taylor a Cleopatra, o como Kim en Vértigo.....y como muchos de los rostros mas brillantes del cine lo fueron a sus trabajos, dando tonalidad y magia, al tiempo que ensalzan una labor de equipo, esa es la opinión, mas elaborada ahora que la de aquel joven ansioso de descubrimientos, de vida, de olvidar tristezas en aquellos cines de barrio de mi querido Madrid, Gina a pertenecido a ese tipo de mujeres que han hecho vibrar de algún modo este maduro hombre...y en su personaje de la reina de Saba, Gina da una muestra generosa de si misma, descubriéndose ante el Arca de la Alianza, descubriéndose ante Dios....!Tremendo!...asistimos al espectáculo de una simple mujer enamorada, de como redimir el pecado ante lo sobrenatural, implorando un perdón en dirección desconocida, pero vital, porque es la misma de su otro yo.

Se cuenta que el director Vidor estuvo a punto de abandonar el rodaje del film debido a los innumerables problemas que tuvo con la policía española... Estaban constantemente vigilando el rodaje, siempre tenían una pareja de guardias, desde la mañana, hasta que todos abandonaban el rodaje y se marchaban a sus hoteles. La fama de Gina, su hermosura, su vestuario en el film, y la censura apocalíptica de la época franquista en España enviaban a diario la vigilancia de las fuerzas de seguridad, afortunadamente Vidor sabia como torear e hizo lo que quiso al final, dejando con poca ropa a Gina en la danza ante su dios pagano sin ningún impedimento y sus pechos fueron en aquellos años cincuenta los mas fotografiados. Ahora al cabo de los años, y viendo las fotos que existen, todos los cinéfilos del mundo tenemos una deuda pendiente con el director.

La película tiene un enorme fallo, un tremendo fallo y es la desdibujada figura del Rey Salomón, los guionistas, salvo en contadas ocasiones, como el famoso juicio, el sabio queda relegado a un segundo. 

 

 

 

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