VIVA ZAPATA.

Publicado en por CINE MIO

¡VIVA ZAPATA!

Director: Elia Kazan.

Intérpretes: Marlon Brando, Jean Peters, Anthony Quinn, Joseph Wiseman

 

Emiliano Zapata, un joven campesino de la provincia de Moreles, dirige la revuelta campesina contra los terratenientes de Porfirio Dí­az. Con la ayuda de su hermano Eufemio y de Pablo, un viejo amigo, organizan el movimiento de oposición. Fernando Aguirre, un anarquista que se ha declarado a favor de Francisco Madero, otro de los enemigos del presidente, trata de unir a los dos lí­deres.

Escrita por John Steinbeck, fue dirigida por Kazan. Se rodó en Durango (Colorado), Nuevo Méjico, Rí­o Grande City y Roma (Texas) y en Méjico. Ganó un Oscar (actor secundario) y 5 nominaciones (actor, decoración, argumento, música y guión). Obtuvo un BAFTA (actor extranjero) y una nominación (pelí­cula). En Cannes ganó el premio al mejor actor.

La acción principal tiene lugar en el Sur de Méjico, entre 1909 y 1919. Narra la historia de Emiliano Zapata (Brando), lí­der del movimiento campesino que reclama las tierras propias ocupadas por terratenientes. Ante el fracaso de las gestiones pací­ficas, se erige en uno de los cabecillas de la insurgencia contra el presidente Porfirio Dí­az (Fay Roop), despótico y tiránico. En marzo de 1911 se incorpora con los suyos a las fuerzas maderistas, que junto con las de Pancho Villa (Alan Reed) provocan la caí­da de Dí­az. El nuevo presidente, Francisco Madero, es asesinado (1913) por el general Victoriano Huertas, que se proclama presidente. El desarrollo de la guerra lleva Huertas al exilio (1914) y Venustiano Carranza, jefe de una facción revolucionaria, ocupa la presidencia, desde la que derrota a Villa (1915) y busca la muerte de Zapata.

La pelí­cula exalta la figura de Zapata, honesto, leal y sincero, que lucha por los suyos, sin querer nada a cambio. El propósito de Zapata de obtener la devolución a los campesinos de las tierras que les fueron arrebatadas fracasa ante Porfirio Dí­az, Madero y Huertas, por lo que se ve obligado a mantener la lucha. La pelí­cula muestra la revolución de Zapata como una lucha por la libertad y la paz: la libertad de trabajar las propias tierras y la paz de vivir sin riesgos de perder la vida a manos de sicarios de los poderosos. La figura del héroe sobresale por su valentí­a y su amor por Josefa, esposa con la que comparte momentos de gloria y de penuria. Es importante el personaje enigmático de Fernando (Joseph Wiseman), al que siempre acompaña la muerte.

La música original es de Alex North, autor de una partitura de profundo dramatismo, que incluye canciones populares, como “Valentina”, “Las mañanitas” y otras. La fotografí­a desarrolla una narración de singular belleza, con primeros planos psicológicos, sombras expresionistas, preferencia por los claroscuros y movimientos de cámara de gran precisión. El guión resume con brí­o una historia compleja y turbulenta, que avanza a un ritmo intenso y con formas que en ocasiones recuerdan las de un western. Es notable la penetración psicológica que consigue de los personajes. La interpretación de Brando es magistral, excelente la de Quinn, correcta la de Jean Peters (Josefa Zapata) y destacable la de Joseph Wiseman. La dirección eleva el relato al nivel de narración épica de un personaje mí­tico, humano, generoso y noble.

Pelí­cula de muy buena música, soberbia fotografí­a, excelente guión, interpretaciones sobresalientes e inmejorable dirección. Cuenta el drama de un héroe enfrentado a un destino de lucha sin tregua y sin fin.

Comienzos del siglo XX. El mexicano Emiliano Zapata (Marlon Brando), hijo de humildes agricultores ubicados en la provincia de Moreles, se erige, junto a Pancho Villa (Alan Reed), como uno de los principales cabecillas del movimiento revolucionario contra el despótico presidente Porfirio Diaz (Fay Roop).

Magistral recreación de la figura del famoso revolucionario mejicano en tiempos del dictatorial poder de Porfirio Dí­az, con una historia dirigida brillantemente por Elia Kazan, en una de sus variadas y exitosas colaboraciones con su buen amigo Marlon Brando.

Con un gran trabajo en el guión del escritor John Steinbeck, Kazan nos presenta a un Emiliano Zapata, representado espléndidamente por Brando, desde un punto de vista histórico y humano, heroico y terrenal, inmerso en una lucha encarnizada por el derecho natural del hombre, con una mirada al idealismo utópico, al poder corrupto y corruptor, a la confianza, la libertad, la avaricia y la traición, todo ello narrado con un ritmo implacable.

Brando aparece flanqueado por magní­ficos actores, entre los que destaca su hermano Eufemio, caracterizado por el siempre brioso Anthony Quinn, quien ganarí­a el Oscar como actor secundario por este papel, la bellí­sima Jean Peters como su sufrida esposa, y el periodista insidioso, lúcidamente incorporado por Joseph Briesman.

Esta obra maestra de Elia Kazan, además de retratar un periodo histórico muy importante en el devenir del paí­s azteca, establece una acerada definición psicológica de sus personajes, refunde la épica con la lí­rica de manera admirable y constituye una espléndida descripción del México rural en la época revolucionaria.

       Jack Palance


GODOJOS - (Zaragoza)

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