LESLIE CARON.
El rostro de Leslie, es el rostro de aquella muchacha inocente que apareció en títulos inolvidables como “Gigi”, o “Lili”. Pero aunque en un principio podía haber quedado encasillada, como tantas otras, en papeles de chica ingenua, Leslie demostró en numerosas ocasiones, que había nacido para bailar, pero también para interpretar, así que con ésta dualidad poco corriente, cuando llegó la hora de dejar atrás su imágen cándida, lo hizo a la perfección. Con sus orígenes franceses irrumpió en el mundo del cine, con ese toque “chic” encantador, con el que sólo contaban unas pocas, y el público ansioso de caras nuevas y simpáticas , la convirtió rapidamente en una estrella.
Su descubridor fue nada más y nada menos, que uno de los mejores bailarines con que contó Hollywood. Gene Kelly, quedó prendado de ella cuando la vió bailando en los Ballets de Champes Elysées ,y fue él quien le dió su oportunidad en el mítico film “Un americano en París”. Ella siempre le agradecería este hecho al genial bailarín, pero el público también quedó agradecido de que un día Gene Kelly posara su mirada sobre esta deliciosa mujer; mujer que nos ofreció con su especial belleza, y sus dotes artísticas, momentos inolvidables en el mundo del cine.

































