Thomas Mitchell
Se volcó totalmente en su trabajo de actor a partir del papel que tuvo en La mujer sin alma (1936), de Dorothy Arzner. Trabajó a las órdenes de algunos de los mejores directores del Hollywood clásico. John Ford le llamó paraHuracán sobre la isla (1937), para protagonizar al doctor Kersaint, y especialmente para La diligencia (1939), en la que interpretó al médico borracho Josiah Boone, papeles por los que fue nominado al Oscar al Mejor Actor Secundario, galardón que obtuvo en la segunda ocasión.
Trabajó en cuatro ocasiones con Frank Capra, e interpretó en sus películas personajes tan recordados como el tío Billy (en ¡Qué bello es vivir!, 1946) o el juez Blake (en Un gángster para un milagro, 1961). Otros personajes singulares a lo largo de su carrera fueron el padre de Escalata O’Hara en Lo que el viento se llevó(1939), de Victor Fleming, el sargento Kelly de El sargento inmortal (1943), de John M. Stahl, el Jonas Henderson en Solo ante el peligro (1952), de Fred Zinnemann, o el personaje de Jon Day Griffith enMientras Nueva York duerme (1956), una irregular película de Fritz Lang.

