Duelo en la alta sierra.

Publicado en por CINE MIO

Sam Peckinpah, 1962


a Sam Peckinpah Ride the High Country Randolph Scott DVD Re


Este western, acaso por delante de Grupo Salvaje, me parece el mejor de su director. Aquí Peckinpah aborda, con algunos conexiones con la película de Ford que titula esta página, cuestiones como el insalvable transcurrir del tiempo, o la amistad entre dos hombres, dos viejos pistoleros (Randolph Scott y Joel McCrea), por encima de diferencias morales y de la desaparición de una época, «el salvaje Oeste», por encima de todo, en definitiva. Los dos amigos emprenden, tras su reencuentro, el que quizá sea su último periplo por un espacio mítico y apenas ya virgen y feroz. Y para ello, para volver a sentirse «como en los viejos tiempos», han aceptado llegar hasta una remota mina y regresar con una partida del oro.

La película, por lo demás, se estructura en torno a dos clases de personajes: quienes apenas resisten mientras se ven abocados a aceptar la fuga de un tiempo pasado, y quienes, en su inocencia, habitan la ilusión de un futuro aún posible. La fricción de esos dos estadios insufla vida y grandeza a Duelo en la alta sierra. Los dos protagonistas se ven reflejados en el inexperto vaquero que los acompaña, y asimismo la joven (Mariette Hartley), que se suma de camino al campamento minero, tiene su imagen especular en un padre rehén de una familia en descomposición. Las fricciones se muestran además salpicadas por el ruido de la memoria, por las conversaciones de dos amigos que trazan ante el espectador el retrato de una relación fundada sobre el único principio de no juzgar al otro.


En cualquier caso, todo se desarrolla en un puñado de secuencias —el arranque en un pueblo convertido en un carnaval del lejano Oeste, la larga y alocada ceremonia de la boda…— repletas de brío y en contraste con la decrepitud de los protagonistas. Esa concatenación culmina en uno de los más gloriosos y emocionantes finales que nos ha dado el western, un desenlace erigido al tiempo en duelo encarnizado entre bravos pistoleros, y en culminación de la pugna más implacable, ésa que alguien resume con entereza en apenas unas pocas palabras: I´ll go it alone (o, lo que es lo mismo, continuaré solo).

Fuente: Dos cabalgan juntos-Publicado por C. V. Moure

 

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